Ciertos días uno se pregunta si las cosas merecen la pena, o mejor dicho, ¿qué cosas merecen la pena?.

Es muy fácil pensar que debido a las lluvias que tenemos en estos días, y al mes de noviembre que esta a punto de llegar, al autor de este miserable blog le ha entrado la melancolía y la tristeza...

Puede que sea así y puede que no. Puede que el autor piense que no merece la pena luchar contra ciertas ideas; el autor puede haber llegado a la conclusión de que cada uno tiene lo que se merece; puede que se haya mirado alrededor y se haya llegado a la conclusión de que hay personas que no se merecen que luches por ellas...

De todas formas, el autor se para... se quitas las gafas... respira... hecha de menos el cigarro que ante se fumaba... y piensa...

QUE COÑO, claro que merece la pena luchar por las ideas, por supuesto que nadie se merece que los macarras de la moral (gracias serrat) o los seguidores del hombre del bigote controlen tu vida y por supuesto que todas las personas se merecen que luches por ellas, a veces sin que ellas lo sepan.

Buen Puente