La vida cambia día a día. Ayer escribia un post y hoy escribo otro absolutamente diferente.
Ayer por la tarde me llamo mi madre. El hijo de una vecina suya se había suicidado.
Joder, el chaval tenía 24 años... no lo puedo entender.
La verdad es que creo que no hable con él más que las frases típicas del ascensor, ¿como estas? ¡hace calor¡ ¡pasa tu¡
Que tiene que pensar un chaval de 24 años para suicidarse...
No lo puedo entender, pero la verdad es que me ha impactado.

Vaya pues, no importa en que parte del mundo se viva, los suicidios ocurren cada rato, aquí en México, en el lugar donde vivo actualmente, ayer se suicidó un señor con la suficiente edad como para saber que ese no es el camino, se ahorcó.
Pero bueno, supongo que lo que lleva a las personas a cometer esos actos deben ser o muy pesado o no estar del todo bien mentalmente hablando. De otra forma, no se justifica que cometan suicidio.
Bien... ni modo, nosotros aquí seguimos y la vida continúa pese a todo.
Beshos =)