La vida cambia día a día. Ayer escribia un post y hoy escribo otro absolutamente diferente.

Ayer por la tarde me llamo mi madre. El hijo de una vecina suya se había suicidado.

Joder, el chaval tenía 24 años... no lo puedo entender.

La verdad es que creo que no hable con él más que las frases típicas del ascensor, ¿como estas? ¡hace calor¡ ¡pasa tu¡

Que tiene que pensar un chaval de 24 años para suicidarse...

No lo puedo entender, pero la verdad es que me ha impactado.