Todo estaba demasiado tranquilo. Podía escribir todos los días y también leer a los amigos.... Bueno pues la tranquilidad se rompio la semana pasada. Eran mis dos últimos días de trabajo y fueron todo una locura. Desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche. Una verdadera locura.

Y este fin de semana me paso algo muy raro. Estaba muerto, agotado, rendido, hecho polvo... no podía hacer nada... es como si mi mente hubiera desconectado...

Ni siquiera estaba nervioso, hoy es mi primer día de trabajo en mi nuevo lugar... hasta esta mañana a las 7 no me he preocupado.

Hoy, este post, lo estoy escribiendo desde mi nueva mesa, con mi nueva compañera, en mi nueva oficina. Ya os contaré... ha habido de todo, pero al menos he conseguido tener 5 minutos para escribir esto.

Supongo, si me animo, que mañana escribiré sobre mi trabajo pasado y el miércoles sobre el nuevo. Sobre el nuevo, lo único que por ahora tengo que deciros es que da la impresión de que voy a tener menos curro pero más malos rollos.

Saludos a todos