Hoy no quiero hablar de los lunes. Quiero hablar de los Domingos.

Cuando el único día libre que tienes es el Domingo, no pasa nada. Es un día magnífico y estupendo que te sirve para descansar y relajarte.

Pero si eres de los afortunados que acabas de trabajar el viernes por la tarde o el sábado a las dos.... el domingo es UNA MIERDA. Todavía hasta el almuerzo es soportable pero a partir de ese momento yo creo que es el peor de los días.
Sabes que te quedan horas para trabajar, que no puedes quedarte viendo la tele porque el despertador sonará a las 6 y media, sabes que te queda una semana por delante y no puedes hacer nada.

A medida que pasan las horas, te levantas de la siesta y te tomas el cafe estas pensando más en el lunes que en el paseo que vas a dar con tu bebe.

Cuando vuelves y empiezas a bañarla piensas en la ropa de mañana y cuando haces la cena es horroroso. Para mi es mucho peor la cena del domingo que la cena del lunes.

Por eso, hoy, no me quejo del LUNES sino del PUTO DOMINGO.

Saludos