No me gusta ponerme filosófico. Uno tiene bajadas y subidas de moral y a veces puedes escribir algo inmerso en una de esas subidas o bajadas y arrepentirse días o meses después de lo dicho. El problema es que cuando uno habla, las palabras se las lleva el viento, pero cuando uno escribe, lo escrito permanece.
Yo siempre he intentado en todos los trabajos que he tenido llegar con humildad, sumarme al equipo de trabajo que existiera y trabajar como el que más para que nadie nunca pudiera decir que me escaqueo. Los que me conocen saben que es verdad.
Y me jode darme cuenta de que la mayoría de las veces no vale de nada. Me jode ver como la peña pasa de esas cuestiones y confunden tu buena fe con debilidad. Te entra ganas muchas veces de pegar un golpe en la mesa y poner firme a la peña...
Pero te das cuenta que no merece la pena, que tu no vas a cambiar el status quo. De esa forma acabo aburriendome y cuando has encauzado el trabajo que te han encomendado, te aburres y en vez de plantearte pasar de todo, trabajar lo mínimo y seguir con la monotonía en ese trabajo a mi me da ganas de cambiar.
Evidentemente y sin ningún genero de dudas, la culpa es mía. Cuando la mayoría de la gente piensa de una manera contraria a la tuya, o si en una autopista los coches van en una dirección y tu eres el único que va en la contraria, el que va contracorriente eres tu asi que, o te sumas a la corriente o lo vas a pasar muy mal. Es verdad que Ortega y Gasset ponía el ejemplo de las moscas y la mierda (que a todas las moscas le guste la mierda no quiere decir que la mierda sea buena) pero bueno. En el fondo el que voy contracorriente soy yo y aunque a la mayoria de la peña le encantaria sentirse así a mi me putea desde mi más tierna infancia. Me jode sentirme diferente. A veces pienso en lo bueno que sería ser un gamma, o beta, o epsylon o su puta madre de un mundo feliz. No ta pagan por pensar, sino por acatar ordenes aunque sean tonterias.
Saludos

Aunque sea más complicado en la vida ejercer de salmón nadando siempre contracorriente, no permitas nunca que te cambien.
Salud
Buenos días Nicolás!! Me siento super identificada con lo que dices. Yo también me he sentido diferente y siempre he pensado que no encajaba en ningún sitio y esto me ha hecho sentirme mal conmigo misma muchas veces, pero a lo largo de los años he comprendido que no debo angustiarme por ello porque tarde o temprano termina apareciendo el lugar donde uno debe estar, las personas que serán tus amigos y la persona idónea con quien compartir tu vida. Pensándolo así, termino encontrando algo de explicación a todas las cosas que me han ido sucediendo a lo largo de mi vida. Y también a mi situación actual en el trabajo. No quiero aburrir hablando de mi vida, pero te contaré un poco para que comprendas mi situación actual. Yo estudié Ciencias de la Información en la Universidad Complutense, durante casi toda la carrera fui la delegada de curso y ayudé a muchos compañeros que no podían acudir a clase prestándoles mis apuntes, llamándoles para informarles de las fechas de exámenes, hablando con los profesores para favorecerles y haciendo una serie de cosas que hoy en día si volvieran a repetirse las circunstancias creo que no volvería a hacer. Te das cuenta del egoísmo de la gente, de cómo te utilizan y de cómo luego no encuentras una sola mano amiga que te eche un cable cuando más tirado estás. Al cabo de los años también he entendido que no se puede ayudar a todo el mundo, sino que hay que ayudar "selectivamente" es decir, a quien de verdad lo necesite. Porque si ayudas a alguien que no lo necesita, esa persona no aprecia tu ayuda e intenta abusar de tí. Bueno, sin desviarme de la cuestión principal, llevo 7 años trabajando en agencias de publicidad, relaciones públicas y comunicación como ejecutiva de cuentas. En este mundo de la publicidad, supongo que pasará como en todos, pero aquí en Madrid lo noto especialmente, hay una competencia feroz y la gente que hoy habla bien de tí no tiene ningún reparo en cambiar de opinión al día siguiente y hacer lo posible porque te despidan o porque tus palabras no tengan ninguna validez. Después de cuatro años y medio en una agencia de publicidad, donde tenía un sueldo bastante bajo, pero estaba bien considerada por mis clientes y mis compañeros, cambié a otra agencia donde me ofrecían un 35% más de sueldo y buenas perspectivas. Anteriormente estuve 2 años en otra agencia que fue mi primer trabajo y prefiero olvidar... Al cabo de siete meses en este nuevo sitio en los que ya he superado el período de prueba sobradamente planteo a mis jefes un problemilla que he tenido con dos compañeros (problemas estrictamente laborales) a fin de mejorar ese aspecto y que la empresa también vaya a mejor y me plantean que soy una persona problemática que no se lleva bien con la gente y que me vaya el 30 de octubre. A todo eso influye el hecho de que me hagan el vacío todos mis compañeros, de que nadie me encargue tareas y de que me pase 8 horas diarias sin nada que hacer (salvo escribir en tu blog y leer lo que tú escribes, que por otra parte me encanta y buscar trabajo desesperadamente) a fin de poder cambiarme el 1 de noviembre a otra empresa y no quedarme en el paro. Uno se plantea ante situaciones tan injustas, por qué la vida es tan complicada, por qué siempre hay personas que intentan ponerte en la proa y hacerte la vida imposible. ¿Es mejor entonces quedarte callado? ¿No decir nada? ¿Ser un puto robot? Es que no puedo. ¿Por qué no puedo decirle a mi jefe que un compañero no me pone en copia de un cliente que llevo yo?. Creo que es lo más razonable, el estar informado de todo lo que tu cliente hace, sino esto va en detrimento del propio cliente, que a su vez ve que en la empresa que lleva toda su publicidad no estamos informados sobre su actividad y eso da muy mala sensación. A medida que van pasando los años cada vez me cuesta más trabajo aceptar las injusticias y callarme y luego enfadarme conmigo misma porque no he sido capaz de ponerme en mi sitio. Pero también me doy cuenta que si me hubiese callado ahora no estaría despedida y hubiera seguido representando mi papel en esta puta película donde si intentas salirte de tu papel, estás fuera del guión y del propio reparto y sin el sueldo que te permite hacer lo que de verdad te gusta. Porque uno vende su libertad a cambio de poder comprar el "hacer" lo que te guste en tu tiempo libre....
¿Qué hacer? ¿Callarse ante las injusticias o hablar y ser castigada por ello? Ésa es la cuestión. Creo que nunca me callaré ante las injusticias, sino, ¿qué sentido tiene la vida? ¿Y la propia dignidad de una persona consigo misma?. Este tema me daría para debatir horas y horas y no quiero aburrir con ello...Te deseo un buen día. Echo de menos esos fines de semana en Huelva, en la playa, en la sierra, o paseando por la calle Concepción simplemente, a veces no nos damos cuenta de todo lo bueno que tiene nuestra ciudad hasta que no nos vamos a vivir a otra parte...
Un abrazo. Amparo.
A los guionistas les pagan por pensar. Y es mas divertido ir contra corriente que seguir a Vicente. Hay un dicho popular que dice que si no puedes ir contra ellos, que te unas al clan cavernario. Pero mi experiencia me ha demostrado hasta la fecha, que quien la hace, la paga. Y que cada no tiene su estilo para escribir, para chulear, para vivir, para trabajar. Busca tu lado y explotalo. La palabra clave: resbalar.
Resbalandome mi trabajo y cobrando igualmente a final de mes.
Nadie
Animo amparosg.
Un beso
AMTRONG
En esta vida existe algo fundamental ¡el tiempo!. A medida que van pasando los años te das cuenta de ello y del el tiempo que has desperdiciado con gente que no sólo no valen la pena sino que son auténticos vampiros psíquicos que te roban la energía. Este tipo de vampiros se reproducen como esporas y se llaman "trepas", hay que estar alerta porque te envuelven, pero cuando llega el momento te han clavado la daga en los riñones.
Esta experiencia, te va a servir para pisar fuerte sin pisar a nadie que todo se paga, pero sí , para que en el próximo trabajo y desde el primer día marques tu territorio. ¡Animo que de todo se aprende !
Que razón llevas, pero si nadie va contracorriente quien descubriria nuevos caminos??
Amparo como tu habemos muchas y en mí está una igual.
Trabajé durante tres años en una empresa de empleo especial donde mi trabajo era fundamentalmente de recursos humanos y al cabo de un año parecía que en la empresa no había nada más que los gerentes y yo.
Todos acudían a mí para solucionar problema: dinero, dias libres sin justificar, marchar antes etc.. y cuando llegó la hora de la verdad y la empresa cerró, mis jefes me pidiero me quedara para solucionar temas de los trabajadores.
Cual fué mi sorpresa de que todos aquellos a los que en su día ayudé, me insultaron y me amenazaron de muerte.
Con esto creí haber aprendido a no meterme donde no me llaman pero al entrar en una nueva empresa, me está pasando igual.
Seremos así hasta el final de nuestros días y pienso que nadie nos va a cambiar por que hemos nacido con ese DON y en el fondo me siento orgullosa y tú debes de estarlo también.
Saludos. Una amiga
Gracias Mercedes por tus comentarios y también a todos los demás por los vuestros. Lo siento, no lo he visto antes y por eso no he respondido.
Hoy he recibido la carta del juzgado de lo social donde se encuentra mi sueldo de octubre y la indemnización y parece que en 5 días o así podré cobrarlo y cerrar ya este asunto para siempre. Está claro que hoy en día hay mucha mala gente en muchas empresas y a todos nos toca alguna vez pasar una situación así. Pero hay que ser positivo y aprender de ello para futuras experiencias.
Un beso. Amparo.